La sociedad dominicana prefiere reafirmar su vocación democrática y afianzar este valor en momentos complejos. Los aventureros extremistas no encuentran terreno fértil en esta sociedad que valora la democracia y la libertad.
Sin embargo, señaló que aún queda mucho por hacer para construir Estados más capaces y una administración pública eficiente, especialmente en países como Cuba, Venezuela y Nicaragua, donde la democracia enfrenta serias dificultades.