Los diarios consultados de la época reseñan que este fenómeno atmosférico de categoría 5 entró a República Dominicana la tarde del viernes 31 de agosto de 1979, hace 45 años, con vientos de 240 kilómetros por hora, a una velocidad de desplazamiento de 22.5 Km/h, afectó un frente de 400 kilómetros de ancho y provocó precipitaciones cercanas a los 400 milímetros.